"¿Esto es mármol o es gres?" es una pregunta que escuchamos a menudo, sobre todo en viviendas construidas hace 15-20 años, donde ambos materiales se usaron mucho y a veces se parecen a simple vista. La diferencia importa, porque el mantenimiento y los tratamientos que necesita cada uno no son iguales.
Qué es cada material
El mármol es una piedra natural, formada por carbonato de calcio, con vetas y variaciones de color únicas en cada pieza. El gres pulido (también llamado gres porcelánico pulido) es un material cerámico fabricado industrialmente, al que se le da un acabado brillante mediante un proceso de pulido en fábrica.
Diferencias que afectan al mantenimiento
- Porosidad: el mármol es más poroso y absorbe líquidos y manchas con más facilidad. El gres porcelánico es prácticamente no poroso.
- Sensibilidad a ácidos: el mármol reacciona con productos ácidos (zumos, vinagre, algunos limpiadores), perdiendo brillo en la zona afectada. El gres es mucho más resistente a estos productos.
- Resistencia al rayado: el gres porcelánico suele ser más duro y resistente a las rayas que el mármol, aunque ambos pueden rayarse con arena o objetos duros.
- Recuperación del brillo: en el mármol, el pulido y cristalizado son tratamientos muy efectivos. En el gres pulido, el brillo perdido por desgaste superficial también puede recuperarse, pero el proceso y los productos son distintos.
Cómo saber qué tienes en casa
Una forma sencilla de orientarse: si el suelo tiene vetas irregulares y cada baldosa es ligeramente distinta a la siguiente, es probable que sea mármol natural. Si el patrón se repite de forma idéntica en varias baldosas, es más probable que sea gres porcelánico con un diseño impreso. Aun así, hay gres porcelánico que imita muy bien al mármol, por lo que en caso de duda lo más fiable es que lo revisemos en una visita.
Por qué importa para el presupuesto
Aunque el objetivo final —recuperar el brillo— sea el mismo, los productos, abrasivos y tiempos de trabajo varían según el material. Un presupuesto ajustado depende de identificar correctamente qué tipo de suelo se va a tratar, por eso siempre incluimos esta valoración en la visita previa.
No pasa nada si no sabes identificarlo: es una de las primeras cosas que comprobamos al llegar, sin coste ni compromiso.
¿No sabes si tu suelo es gres o mármol?
Envíanos una foto y te decimos qué tratamiento le conviene.
Pedir presupuesto gratis